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“La hoja es el equivalente a la vida”

Entrevista con Franco Rivero

viernes, 28 de agosto de 2026

Brenda Fernández: “El libro es una forma de compañía”





Ella estudia enfermería. Gracias a una convocatoria publicó su primer libro de poesía, La memoria de las manos con la editorial Macumba. “El libro habla del acompañamiento a una persona que padece una enfermedad y habla de la soledad. Quisiera encontrar lectores que se sientan acompañados. El libro es una forma de compañía”, sostuvo.


En el prólogo del mismo, la gran poeta Ariana Cabezas dice, “la autora pausa la mirada sobre aquello que normalmente pasaría invisible. Y en esa pausa el lenguaje devuelve experiencia a todo aquello que el mundo contemporáneo empuja hacia lo efímero. Lo íntimo deja de ser privado y se vuelve territorio colectivo”. 




Por Paulo Ferreyra

Edición Facundo Binda



Hay canto de pájaros en la siesta correntina. Los autos y las motos pasan de forma espaciada. Los pájaros insisten. Se pasean entre los árboles mientras tiñen melodías de un extremo al otro. Nos escribimos mensajes con Brenda. Me pasa sus coordenadas y hacia allá voy. Un banco de la plaza. El sonido se diversifica ahora con perros que pasean, algunos libremente y otros con correa. El siseo de las ramas me advierte del tono que tendrá la conversación.


“Mi mamá tenía cáncer. La cuidaba. Estaba atenta y la asistía en todo. En el proceso de esa experiencia fui escribiendo algunos poemas sueltos. Es algo que tengo desde muy chica, un deseo por escribir y lo fui haciendo a lo largo del cuidado”, cuenta Brenda Fernandez y las palabras se hacen nudo, silencio y expansión.



Como buena poeta - porque ya es una poeta - su deseo de escribir convive con el deseo de ser leída, de que alguien se acerque a sus textos. “Este libro - La memoria de las manos - nació con la urgencia de explicar o poner en palabras algunas cosas que viví. Sentía que nadie comprendía o que nadie veía de la misma forma que había visto todo el proceso de la enfermedad de mi madre. Pasé todo ese proceso sola. No tenía a quien decirle, "¿Te acordás cuando pasó esto?" Porque nadie estaba”. 



Lo que se nombra, ¿existe?


En Corrientes nació la editorial Macumba. Está dirigida por la poeta chaqueña Marina “Marva” Coronel y el cineasta y escritor correntino Carlos Kbal. Su objetivo es editar y difundir la literatura del Litoral argentino. Su nombre recupera el sentido original de la palabra "Macumba", proveniente de lenguas bantúes de África central, que significa “el encantador de las palabras”. “Hacer Macumba es, para nosotros, hacer cosas bellas, reunir personas alrededor de los libros, imaginar y confiar en que la literatura también puede transformar la realidad”, explicaron.


Hace varios meses atrás  lanzaron una convocatoria. Fueron tres seleccionadas. La apuesta es a la poesía como forma de explorar la memoria, el territorio y la experiencia humana. Las obras seleccionadas fueron La memoria de las manos, de la correntina Brenda Jacqueline Fernández; Temporada de eclipses, del chaqueño Leonardo Guardianelli; y La cabeza de Sylvia, de la también chaqueña Eugenia Landriel. 



“Compañía”


“El hecho de acompañar a una persona en su dolor es solitario y muy incomprendido”, reflexiona Brenda Férnandez. Escribió varios poemas mientras acompañaba a su mamá en su afección. Cuando vio la convocatoria de Macumba encontró el marco para reunir sus textos y presentarlos. “Armé el poemario con dificultad porque no soy escritora. Nunca había hecho un libro. Reuní textos que hablan sobre el cuidado y sobre las experiencias que viví estando cerca de mi mamá. Fui la única encargada de cuidarla y estar con ella hasta su deceso. Así que los poemas giran en torno al cuidado y a su partida”.

Brenda estudia enfermería. Desde niña lee todo lo que tiene a mano. En su casa no había biblioteca pero ella se fue haciendo de lecturas. Leía en la biblioteca de la escuela. Leyó y lee a Julio Cortázar, Pizarnik, Borges, entre muchos otros poetas.  “Considero que me falta mucha formación literaria. Cuando me presenté a esta convocatoria tenía el deseo de que Marina Marva Coronel me leyera. Quería eso, que ella me leyera y pudiera hacerme un comentario. Todo lo que está sucediendo de ahí en más es un regalo”.


Mientras charlamos con Brenda las aves siguen cantando entre los árboles. “El libro es una forma de compañía”, desliza y ella misma abre un silencio. “El libro es una forma de compañía”. Se sonroja y cuenta sobre algunas devoluciones que le hacen sus lectores.

 

La emoción


Este año apareció el libro Por qué miramos a los animales, de John Berger. Es bueno saber que aún quedan cosas por leer de Berger. La traducción del mismo nos llega por Pilar Vázquez y Abraham Gragera. En este libro se puede leer, “dice Rousseau que el propio lenguaje empezó con la metáfora. Dado que la emoción fue el primer motivo que indujo al hombre a hablar, las primeras palabras que este pronunciaría hubieran de ser tropos (metáforas). Primero nació el lenguaje figurativo, los significados propiamente dichos fueron los que más tardarán en encontrarse”. 


La gran poeta Ariana Cabezas escribió el prólogo del libro de Brenda. Ahí destaca varios aspectos de la poética. Así vamos de Berger a Rousseau y de Cabezas a Fernandez. “Los poemas de Brenda no recurren a grandes metáforas ni a lo ficcional para enunciar lo real. Por el contrario, es lo real mismo lo que lentamente se transforma en potencia metafórica. La metáfora no aparece como desvío de la realidad, sino que la encarna. La ausencia ocupa espacio. El silencio tiene peso. La fragilidad se vuelve lengua”.



Estanque

Brenda Fernández



Antes de escribir

todo en mí es agua estancada.

Un estanque espeso

donde las palabras 

amenazan con pudrirse.

Si no abro un cauce

la presión aumenta.

El cuerpo se vuelve 

territorio húmedo,

pesado. 

Escribir 

es apenas un rendija,

un desagüe mínimo

por donde algo 

logra salir.



viernes, 21 de agosto de 2026

En la insondable noche amece litoral

 










El músico y compositor Marcelo Dellamea estuvo en Corrientes Norte. Armó un repertorio íntimo, emotivo, regado por historias de amor y desamor. Fue un viaje que eligió comenzar desde Europa a Sudamérica, donde ya en Argentina pasó por diferentes regiones hasta encallar en lo más hondo para compartir su propia creación. Agradeció una y otra vez la presencia de todos y todas, “gracias por venir y sigan viniendo a este espacio. Estoy feliz y agradecido por estar acá”, expresó en un momento del concierto. Tuvo además invitados muy especiales como Facundo Rodríguez y Facundo Duarte, a quien se sumó después una artista que estaba entre el público, Martina Velazco.



Por Paulo Ferreyra




Eran los últimos días del mes de julio. Marcelo Dellamea cerraba un mes con muchas actividades. En la región había participado del ciclo Madre Canción. Después viajó a una a presentación en Curuzú Cuatía y al regreso llegó a Corrientes Capital. Nazareno Duarte lo fue a buscar a la terminal. En la previa del concierto al músico se lo veía dejando el cansancio de lado para embeberse de acordes y voces, de sus manos y de sus labios se teñían las estrellas de la noche. 


Hay unas cuantas mesas ocupadas. En muchas de ellas las empanadas son la reina del menú. Se bebe de agua a vino o cerveza. Hay músicos que vienen a escuchar al músico. Alguien del público susurra - Si me desrío deja de doler. Para bien de la vida el arte cuando llega desarma nuestras estructuras.



Vida


Facundo Duarte tomó el micrófono para presentar a Marcelo Dellamea. “Corrientes Norte más allá de ser el lugar donde se puede tomar y comer algo, también es el lugar donde se hace música y se hace música con la gente que queremos. No del querer - desear algo - sino del querer - cariño y afecto. Nosotros lo queremos a Marcelo. Para nosotros es un gustazo que nos visite y que esté con nosotros”. Tras estas palabras los aplausos invadieron el ambiente. 


Los acordes de la guitarra crecen.

Edén. En ocasiones la apertura de un concierto se asemeja a sintonizar el dial del paraíso. Los acordes de la guitarra dibujan melodías que llevan al recogimiento del alma, remonta barriletes de emociones y tiñe la lluvia de recuerdos. Los dedos de Macerlo Dellamea parecen hormigas entre las cuerdas. Las notas le pusieron luz a la noche. Él comenzó su presentación con un tema de Ennio Morricone de la película Cinema Paraiso.

“Es una alegría estar en Corrientes Norte. Esta es la casa de amigos queridos y talentosos. Me siento muy honrado y muy feliz de compartir esta noche con ustedes. Es el cierre de una semana muy intensa. Estuve con varias actividades, charlas y shows y esta es la última noche en mi litoral amado antes de volverme a Buenos Aires”, deslizó Marcelo.

Los aplausos se sucedían. La música siguió haciendo un giro de Brasil al norte de Argentina. Marcelo reza - más que cantar - reza. Los versos dicen 


A veces te recuerdo. Mirando al río.

Bajo la espuma lejos, anda el olvido.

Bajo la espuma lejos, anda el olvido.

no sé porque desando 

viejos caminos

sabiendo que son otros 

nuestros destinos 

sabiendo que son otros 

nuestros destinos. 


El público acompañaba con silencios y aplausos. Manuel Castilla, Cuchi Leguizamón, Armando Tejada Gómez o César Isella respiraban el ambiente correntino. 

La música del litoral brota con una inesperada versión de Jefe Moreno de Ernesto Montiel, una versión imperdible en guitarra. Hecha por el propio Marcelo. Después continuó con obras en guitarra adaptadas de Luis Salinas sobre un homenaje a Baden Powell. El público acompañó con aplausos y con susurros expresó - muito obrigado.



Amanecer litoral


“Voy a tocar un chamamé que compuse hace un par de años cuando estábamos saliendo de la pandemia - desliza el músico. La atención sube para captar -como cada acorde ahora cada palabra. “Venía a la Fiesta Nacional del Chamamé en Corrientes. Iba acompañar a Lito Vitale y a Juan Carlos Bagliteto. Hacía meses que no viajaba a la región y tenía muchas ganas de ver a mi familia. Este concierto me traía a la zona. Viajábamos  en micro y venía durmiendo. Más o menos a las 5 o 5.30 de la mañana me despierto y veo el amanecer desde la ventana del micro. Veo desde esa ventana el paisaje tan típico que hay en estas tierras del litoral. Entonces se me apareció este chamamé que titulé Amanecer litoral”. Fue difícil ahí y ahora - días después - saber si a ciencia cierta el verde del litoral se dibuja, se pinta, se escribe o solo hay que sentirlo con su música. 


Invitados


“Quiero invitar a un amigo y gran guitarrista. Él es de Lanteri, provincia de Santa Fe. Ahora está radicado en Resistencia desde hace varios años. Hemos compartido muchas veces y siempre es lindo volver a invitarlo y encontrarnos. Así que quiero pedir un fuerte aplauso para el querido y admirado Facundo Rodríguez”, afirmó Marcelo Dellamea y los aplausos lo acompañaron.



Mientras se preparaban para tocar estaban en silencio. Afinaban. Se buscaban con la mirada. Los acordes despertaban emociones. “Es un placer para mí volver a esta casa de Corrientes Norte”, deslizó Facundo después del primer tema junto a Marcelo. “Es un placer estar con mis queridos amigos, hermanos de la vida y de la música. Además, el placer es doble placer para mí al poder encontrarme nuevamente con Marce y compartir música así de manera orgánica y espontánea. Es una maravilla que tenemos en esta tierra de poder escucharlo a Marce. Gracias Marce y gracias a todos los presentes por venir esta noche”. 


Después el repertorio siguió con Marcelo homenajeando a Tarragó Ros, con el tema Amanecer campero. El siguiente invitado fue Facundo Duarte, quien acercó su acordeón y tocaron juntos. “El dueño de casa cocina, arma todo esto y encima toca como los dioses. Así que la verdad es una hermosa locura poder hacer cosas juntos”, afirmó Marcelo y ahora todos los aplausos fueron para el anfitrión quien además de cocinar, armar presentaciones, ajusta el sonido y si - toca como los dioses. 


Amor


Había llegado temprano o el concierto comenzó más tarde de lo previsto. Mientras esperaba y observaba el ambiente abro el teléfono, deslizo las noticias de X. De repente aparece una tendencia, “La Policía de Investigaciones de Chile detuvo al coronel retirado del ejército Nelson Haase Mazzei, quien permanecía prófugo tras ser condenado por el secuestro y asesinato de Víctor Jara”. Amplio la noticia y al segundo - como hace google - me va mostrando mucha información del gran teatrero, poeta y cantante chileno. “Nosotros existimos porque existe el amor. El mundo gira, crea y se multiplica porque existe el amor. El amor es fundamental”, dice Jara en un reel y me quedo con esas palabras. Cierro el teléfono.


Sobre el filo de su presentación Marcelo Dellamea complació al público con algunos pedidos. Por pedido del público también invitó a Martina Velazco, quien cantó un tema. En sus últimas palabras de la noche Marcelo Dellamea agradeció la presencia del público. “Gracias por venir. Sigan viniendo y conserven este espacio. Estoy feliz y agradecido por estar acá”. 


En medio de los pedidos, alguien le sugiere que cante un bolero. Marcelo floreo su guitarra. “Cuando toco boleros me gusta cerrar con un tema”, dijo y los acordes nos remontaron a un bolero de desamor Me has echado al olvido, de Roberto Livi y Rudy Pérez. 


Reflotan palabras de algunas mesas, si me desrío deja de doler. El amor - el amor y sus distintas formas penetran en lo más hondo de la noche y se extienden - ahora - en esta pantalla que deja de ser blanca para pintar los días sucesivos. “El amor es la razón del ser. Por ello está presente en el cantor popular”, decía Víctor Jara en los años 1970. En el 2026 Marcelo Dellamea arma un repertorio para cantar a la vida y al amor. “El amor es también la razón de ser del cantor popular”. 





viernes, 14 de agosto de 2026

Daiana Yacuzzi: “El miedo es un techo en cualquier disciplina”




Este sábado 15 de agosto se realiza el Azul Fest Chaco. Es una competencia de acrobacias aéreas en tela, trapecio y lira. Esta es la instancia regional que clasifica al mundial. Daiana Yacuzzi es chaqueña y ha sido cuatro veces campeona mundial. Ahora es la representante del Azul Fest, compite, es instructora y madre de dos niñas que también compiten. Hablamos acá sobre el trabajo físico y psíquico, de su trayectoria, de los miedos y de las emociones.


“La emoción aquí tiene que estar presente. El hecho de elegir un personaje, caracterizarlo, dejar que te ilumine y disfrutar del momento. Hay que ir enfocado en que uno no va a ganar sino que va a dar lo mejor de sí mismo y a deleitarse. Después la medalla puede llegar por añadidura”. Como si fuera poco, también adelantó cuál será su personaje este año. 




Por Paulo Ferreyra



Hay un poema de Walt Whitman que dice / Disfruta del pánico que te provoca / tener la vida por delante. / Vívela intensamente, / Piensa que en ti está el futuro / y encara la tarea con orgullo y sin miedo. Claro, encararlo sin miedo a cinco o seis metros del piso parece más difícil aún y sin embargo ahí están, los acróbatas aéreos dibujando figuras y encarnando personajes.


 


A la ciudad de Resistencia llegarán acróbatas del interior de la provincia del Chaco, también participan de la provincia de Santa Fe y Corrientes. Daiana Yacuzzi como anfitriona por estos días está abocada a preparar todo para que todos y todas se sientan cómodos y acompañados en este evento.

“El Azul Fest es un evento importante de carácter mundial. El Azul Fest Chaco es regional y clasifica al mundial”, explicó. En la competencia participan 66 países como Tailandia, Egipto, Estados Unidos y muchos más. 


Daiana salió cuatro veces campeona mundial. “Es mucho esfuerzo. Es un trabajo continuo tanto físico como mental. La verdad es que si no trabajas mentalmente es muy difícil llegar a competir. En mi caso me demanda mucho esfuerzo porque además de competir soy instructora, mis alumnas compiten y soy mamá, mis dos hijas también compiten”. 

Para ella las acrobacias aéreas son una disciplina que abarca tanto la parte deportiva como la parte artística. En la competencia del Azul Fest hay varias variantes y se puede dar un foco más artístico o más deportivo. “Nosotros siempre competimos en lo que es deportivo, porque yo soy muy técnica. En mi escuela siempre competimos desde lo deportivo. Pero de todas formas, el 40% del puntaje en la competencia es artístico”, aclara.


“Este trabajo me lo dió Dios”


Daiana Yacuzzi comenzó con la acrobacia aérea a los doce años. Lo hizo de la mano de Nahuel Olivera quien tenía la primera escuela en esta disciplina en Resistencia. Ella recuerda que se encendió muy pronto su amor por las telas y desde niña también hacía gimnasia artística.


Hubo un tiempo que recuerda que sus propias compañeras le enseñaban telas. Hace unos años atrás no había profesorado y las formaciones eran casi de boca en boca o de mirar y repetir. Daiana incluso dejó un tiempo y se enfocó en la gimnasia artística hasta que volvió a las telas.


Estudio en Buenos Aires el profesorado. Hace ya varios años atrás cuando viajaba una vez por mes para hacer su formación de manera intensiva. Este año su academia Allegria Acrobacia Aérea ya está cumpliendo diez años de trayectoria. Hace unos días describió su espacio como el lugar donde anida la pasión por el movimiento, por enseñar, por crecer y por hacer que cada persona se anime a ir un poquito más allá.


“Acrobacias aéreas es una disciplina” 


— ¿Hacer telas es un trabajo físico y psíquico? 

— Totalmente, como todo deporte lleva mucho enfoque mental. Uno tiene que estar muy enfocado porque si no realmente te supera el contexto. En estos días previos a la competencia en la academia todas las chicas están más tensas. El clima no está ayudando. Muchas sienten que no van a llegar, que no van a poder y ahí es donde hay que enfocarse - el trabajo psíquico.  Hay que ir enfocado en que uno no va a ganar sino que va a dar lo mejor de sí mismo y a deleitarse. Después la medalla puede llegar por añadidura.



— ¿Cómo se hace con los miedos en las telas?

— Los miedos siempre están. Como profesora que desde los 12 años hago y ahora tengo 33 años sigo teniendo miedo. Pero los miedos se superan. Se superan y se trabaja para seguir adelante. Según la personalidad de cada atleta uno va avanzando. Los miedos hay que superarlos porque sino los miedos se convierten en un techo o un límite en las acrobacias aéreas. En realidad el miedo es un techo en cualquier disciplina.

Hay que aclarar que en las telas siempre se va avanzando poco a poco. Cuando comienzas las primeras clases subís con nudito. De a poco se va subiendo en los primeros escapes donde uno está más atado, más sujeto y después ya avanzas con el tiempo. Según cada atleta va subiendo de nivel hasta llegar, por ejemplo, al regrip, que es cuando uno se suelta en la tela y que da en el aire hasta volver a tomar las telas.

— ¿Hoy se profesionalizó el campo?

— Hoy los instructores tenemos muchas herramientas. Hay muchísimos profesorados y hay muchísimas competencias. Hay reglamentos. Hay lineamientos en los que se enseñan diferentes técnicas. Además, contamos con las redes donde podemos ver a las rusas que están muy avanzadas y podemos aprender también sus movimientos, sus figuras o sus escapes.

— Hay pocos varones en esta disciplina, ¿tenés unas respuestas de por qué sucede esto?

— Creo que todavía vivimos en una sociedad machista. Se juzga un montón. Había un chico que tenía 17 años que entrenaba conmigo hace unos años. Lo cargaban muchos hasta su propio padre, quien quería que él jugara al fútbol aunque a él le gustaban las telas. Vivimos en una sociedad que juzga mucho. Esta es una disciplina abierta para todos. 


La emoción adentro

Úrsula o Beetlejuice son algunos de los personajes que ha encarnado Daiana Yacuzzi. “La emoción es la base - decía un poeta - es la posibilidad que tenemos de ser singulares”. A ello Daiana agrega, “la emoción aquí tiene que estar presente. El hecho de elegir un personaje, caracterizarlo, dejar que te ilumine y disfrutar del momento. Hay que ir enfocado en que uno no va a ganar sino que va a dar lo mejor de sí mismo y a deleitarse. Después la medalla puede llegar por añadidura”.

En ese trabajo físico y psíquico que hace Daiana deja que florezca la emoción sin que la domine. “Este año mi presentación será más que emotiva. Dejaré de personificar personajes malos para encarnar a Jesús. El año pasado hice un retiro espiritual y realmente me cambió la vida. Jesús acomodó todo en mi vida. Entonces, quiero hacerle un homenaje y por ello creo que este año la presentación será más que emotiva”. Cerramos la charla y acá vuelven los poemas de Walt Whitman. Soñemos. Porque soñando somos libres. A disfruta del pánico que te provoca / tener la vida por delante.



miércoles, 12 de agosto de 2026

Cecilia Zabala: “El arte es comunidad”


 

Cecilia Zabala

 


Este sábado 15 de agosto en el Espacio Mariño se realizará la 3º Edición del Festival de Música Lapacho. Ideado y producido por el trío Tajy este año reunirá a los dúos Delvalle- Fernández, Álvarez- Gallardo y Cecilia Zabala. Junto a los anfitriones ofrecerán un repertorio amplio de música argentina. Los géneros serán como las aves tacuarita o chongolo que surcan nuestros cielos de norte a sur y de este a oeste de nuestro país.

 

Antes de su regreso al litoral Cecilia Zabala expresó que el arte “es alimento, sostén, refugio, comunidad, es diversión y sonrisas. Es todo esto y mucho más”. Por su parte, Santiago Álvarez recordó que la primera vez que escuchó una armónica “fue una estocada al corazón”. Esa sensibilidad vive en él y la traerá este sábado a Corrientes.

 


Por Paulo Ferreyra

 


El Festival Lapacho en sus ediciones anteriores se abrió al repertorio de Coqui Ortiz (Chaco), Dúo Bote (Misiones-Formosa), Maru Figueroa (Entre Ríos), Ale Marasso (Corrientes), Cecilia Pahl (Misiones), Germán Kalber (Chaco) e Hibridus (integrado por Osvaldo Burgos y Jorge Castro - Corrientes).

Duó Fernández - Delvalle

 

En la presente edición además de Tajy, el trío anfitrión, llegan los dúos Delvalle- Fernández (Corrientes), Álvarez- Gallardo (armónica y piano desde Buenos Aires) y la compositora y cantora Cecilia Zabala (Buenos Aires).  El festival abrirá por la tarde con las charlas gratuitas: de 17 a 18. “Arreglos de guitarra en la canción”, por Cecilia Zabala y de 18 a 19. sobre “La armónica en la música argentina” por Santiago Álvarez y. La apertura del concierto por la noche está previsto para las 21. Las entradas limitadas están disponibles en Espacio Mariño.

El Festival Lapacho es ideado y producido por Tajy

 

 

Santiago Álvarez: “Las búsquedas van por dentro y por fuera de la música”

 

El músico llega con su propuesta de dúo de cámara de tango y música argentina. El armoniquista se presentará junto al pianista y arreglador Juan Pablo Gallardo. Santiago es docente y músico profesional. Ha realizado giras ya por diferentes partes del país y sus giras por el exterior lo llevaron a diferentes partes del mundo.

 

En esta charla cuenta que es difícil establecer por qué un músico elige un instrumento u otro. Recuerda que comenzó con la armónica a los 16 años. En aquel momento hacía blues y música del sur de Estados Unidos. Sin embargo, su rumbo cambió alrededor de los 22 años cuando escuchó por primera vez a Hugo Díaz, el reconocido armoniquista santiagueño considerado el padre de la armónica en Argentina. Este descubrimiento lo llevó a pasarse a la armónica cromática. Después inició estudios con Franco Luciani.

Santiago Álvarez


Santiago ya lleva más de 20 años de camino profesional con la armónica. Se dedica fundamentalmente al tango y al folklore argentino. En el año 2019, grabó un disco dedicado a la música del litoral y al chamamé. Desde entonces siempre incluye “algún chamamé en su repertorio”, agregó. 


Sobre la armónica Santiago expresó que todo está creciendo. “Tenemos que hacernos nuestro propio camino. Los armoniquistas tenemos que generar nuestros propios espacios para tocar y estoy abocado a esa tarea: a tocar y a la docencia”, agregó. 

Dúo Álvarez - Gallardo

 

Profesionalmente, Santiago se dedica a dar conciertos, viajar por el mundo como su más reciente gira por China donde participó en un festival de armónicas en Shanghái. Además, se desempeña como docente en la Escuela de Música Popular de Avellaneda (EMPA). “Mi objetivo es que la gente considere a la armónica como un instrumento profesional”, subrayó.

 

“Siento aprecio por Corrientes”


Santiago Álvarez conoció al trío de Tajy - Belén Arriola, Alejandro Tato Ramírez y José Víctor Piñeiro - en París hace un año atrás. “Admiro la música que hace”, agregó. Ya estuvo por Corrientes en distintas ocasiones y este regreso lo entusiasma, “siento un gran aprecio por Corrientes. Es una provincia donde considero que la música está muy viva. Aunque la propuesta que llevamos al Festival Lapacho es tanguera siempre incorporo algún chamamé”. El dúo Álvarez - Gallardo ofrecerá un repertorio desde el piano y la armónica. Los temas incluirán composiciones propias y clásicos del tango de la década del 50 con arreglos escritos especialmente por ellos. 

 

“La primera vez que escuché la armónica fue una estocada al corazón. Es un misterio por qué una persona elige un instrumento y no otro”, reflexiona el músico. “En mi caso busco conectarme con ese sonido y encender preguntas. Busco reproducir un sonido y amplificar las preguntas – las búsquedas que van dentro y fuera de la música”. Los armoniquistas están creciendo en el país y generan su propia literatura.

Cecilia Zabala


Cecilia Zabala:  “Me gusta atravesar y ser atravesada por los géneros musicales”

 

Ella es guitarrista, compositora, cantante y cantautora argentina con más de 25 años de andar en la música. Ha grabado doce discos, incluido el más reciente bajo el título de Sagrado Rito. Ella llega al Festival Lapacho muy feliz y contenta. Lo define como un espacio que ensalza y mantiene vivas "otras músicas que resisten en nuestro país". Su propuesta musical estará centrada en difundir su más reciente disco aunque no descarta ampliar el repertorio por otros discos, “seguramente haré temas de mi primer disco, Aguaribay”, afirmó. 


Comunidad 


Su disco Sagrado Rito está compuesto por once canciones originales. De las cuales nueve fueron escritas en colaboración con artistas admirados como Teresa Parodi, Juan Falú, Miguel Cantilo, Javier Ruibal, entre otros. Para ella la música es comunidad, “es un espacio de reunión y celebración”. Aunque su esencia es solista, debido a que se acompaña con la guitarra, le gusta salir de su zona de confort para encontrarse con otros y con otras. En ocasiones recibe una melodía o una letra y así crecen las canciones. 


En esta misma revista hace un tiempo la escritora argentina Clara Obligado decía, “la escritura no es un acto solitario. No es una cosa narcisista. Una escribe acompañada de un montón de lecturas y de personajes que te han dicho cosas y de textos que has leído. La literatura es como un corpus de conocimiento importante”. Algo de esto está ensanchado en Cecilia Zabala en su proceso creativo musical.


Durante una charla con Cecilia cuenta que alimenta su poesía a través de la lectura, el ejercicio constante y la observación de la vida cotidiana. Los géneros musicales en ella se amplifican y coquetean, las fronteras se licuan al tiempo que dialogan entre sí.

Cecilia Zabala

 


“Me gusta atravesar y ser atravesada por los géneros musicales sin ser estructurada o excesivamente respetuosa de sus límites. Aunque sí respeta su esencia. Los veo como territorios para investigar y nutrir la música”, explica. Al mismo tiempo recuerda la historia de su tema Vermelho. La primera vez que viajó por el litoral fue en el 2010 con un ciclo denominado Ruta Nacional Canción. Llegó hasta Misiones donde se empapó de la tierra roja y sus ritmos. Así compuso Vermelho. Este año, cuando interpretó este tema junto a Coqui Ortiz el le dijo - Te salió un Gualambao. Sonrisas encendidas y el duende de Ramón Ayala en algún lugar sigue latiendo.


“El arte emerge en la empatía y la solidaridad”


Roxana Amed escribió una canción muy bella titulada Tus sueños. En más de un concierto habló de la sensibilidad que le provoca ver dormir a la persona que ama. Algo de eso - por que la música como dice Cecilia Zabala es comunidad - está en su tema Alba cristal. Es un tema de su disco Sagrado Rito. Alba cristal tiene música de Quique Sinesi y poesía de Cecilia. “Estaba de gira por Estados Unidos hace unos años y extrañaba a mi hijo. Esta letra habla del momento primero de la mañana donde me levantaba bien temprano para poder componer en el silencio de la casa y me quedaba en silencio mirando cómo dormía mi hijo”, describió así ese gesto de amor que se hizo canción.


Vivimos tiempos difíciles en la sociedad y aquí está el arte - no para dar pelea sino para fortalecer y alentarnos a seguir caminando. Hace un tiempo cuando Cecilia presentó su disco la acompañó Teresa Parodi, interpretaron juntos un tema que está en el disco y el tema La lucha, un poema de Armando Tejada Gómez y música de Teresa Parodi. Cecilia destacó la vigencia de esta canción en el contexto social actual bajo la premisa de que "el hierro será el hierro, pero el lirio es el lirio", reivindicando que frente a la oscuridad y la insensibilidad siempre emergen el arte, la empatía y la solidaridad. “El arte es alimento, sostén, refugio, comunidad, es diversión y sonrisas. Es todo esto y mucho más”.