"Navegamos sin más pretensiones que ver los ríos libres"

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“La hoja es el equivalente a la vida”

Entrevista con Franco Rivero

viernes, 13 de marzo de 2026

"Soy ambulante siempre tirando adelante"

 



El primer sábado de marzo llegó a Corrientes
Ambulantes. El dúo está conformado por José Santucho y Julián Venegas, es una propuesta de autoría propia dedicada a los trabajadores y oficios urbanos y rurales. “Los oficios que abordamos en nuestras canciones están ahí”, dice José y sonríe con una mueca feliz. “Para mí las canciones son retratos. Es una mirada amorosa al entorno. Desde ese lugar están hechas las canciones. Son canciones retrato”. Se sumaron además dos invitados especiales, Yoshi y Seba Ibarra. Había flores en sus labios.


Por Paulo Ferreyra


Ambiente. El hecho de llegar a La Felipa Verde ya se dispone el cuerpo y la sensibilidad de otra forma. Se apagan un poco los sonidos de la ciudad, el calor del asfalto queda atrás y ante los ojos se ensancha una arboleda prodigiosa. El sol coquetea con las hojas de los árboles altos. Hay sonrisas y silencios extendidos en abrazos extendidos entre amigos, familiares y conocidos que se encuentran a saludarse. 

Ambulantes. José Santucho y Julián Venegas llegaron desde Rosario. Hace unos años comenzaron a construir un repertorio dedicado a trabajadores y trabajadoras callejeros y callejeras. Desde el año 2022 hasta la fecha ya llevan dos discos editados, el primero Ambulantes y el segundo lleva el título de Módico y de calidad. En este concierto hicieron un repaso por esos dos discos. 


Hay flores en sus labios


A lo largo del concierto será Julián quien haga algunas intervenciones, contará los temas que interpretan y también alguna historia. Después del segundo o tercer tema, acompañado de una sonrisa silenciosa deslizó, “a nosotros nos emociona mucho este repertorio. Nos sentimos rescatados por este repertorio. Somos músicos dedicados a la música popular y abordamos estas temáticas transversales que las entienden nuestros hijos, nuestros sobrinos, nuestros viejos, nuestros abuelos y más atrás también. Hay muchas generaciones involucradas en esta temática regional, nacional y porque no latinoamericana”. 

Los músicos habían llegado temprano. Probaron sonido con los dos invitados especiales. Habían comenzado el concierto con Cocacolero, Florista, Durazno al cuarenta el ciento, El carrito. Las memorias del público amplificaban y completaban esas canciones. ¡Lindo! ¡Uh! ¡Qué bueno! Las expresiones del público se sucedían entre aplausos efusivos tras el final de cada canción. Hubo silencios largos del público buscando abrazar las letras de las canciones, cada palabra florecida en La Felipa.


Las autorías de la canciones se repartían entre Julián y José, algunas composiciones compartidas y también de otros autores como en el caso de Durazno a cuarenta el ciento de Celedonio Flores y Jose Razzano. Cuando Julián habla las palabras le llueven en su boca, un torrente fluido cuando anuncia por ejemplo: “esta es una canción dedicada a un trabajo de campo árduo. Sobre todo en la ingesta de pancho choripan bondiola bife de chorizo hamburguesa doble triple papa frita y gaseosa”. Si, Julián las anunció así y por ello no usamos como para leerlas de continuado. Entre los ritmos de cada canción hubo también chamamé.

 

Hay flores en sus labios


Los músicos comentaron que en un barrio de la ciudad de Rosario existe un oficio desde la época colonial. El oficio continúa con el mismo producto, con la misma forma de venderlo pregonera y ellos hablaban de las escobas y del escobero. Hay un escobero que incorpora otros productos con otros colores como escobillones, plumeros, balerina, trapo de piso y muchas otras cosas que salen como pañuelos de un carro que el mismo escobero tira por la ciudad. La imagen es casi un corso de carnaval.

La voz ahora llega rasposa y se estiran tanto como fuera posible. Un carro gira sus ruedas de forma tan lenta como si fuera contando cada vuelta, una, dos, tres y sigue. Los dedos de unos de los músicos pulsa magia lenta cada cuerda, la cadencia baña el ambiente mientras parte del público se mece en una gran cuna imaginaria. Todos y todas subidos en ese carro mientras cerramos los ojos y los músicos cantan, "compro batería vieeeeeeja, heladera vieeeeeeeeeeja, calefones, compro aluminio, chapa, bronce, radiadores".

En medio del concierto hubo un tema dedicado a una muralista presente, Dani Almeida. El tema era Muralista (en la voz de una pintura). El tema lo escribió José. La noche de repente había ganado el ambiente. Un avión cruzó el cielo de La Felipa. Las luces teñían el ambiente que diferentes tonos. Una briza movía las ramas de los árboles allá arriba, muy alto, acá abajo algunos cuerpos se mecían solo al ritmo de algunas canciones. En el medio se despertaba una lata de cerveza. Pasaron algunos temas como Chipacero, Artesana y las voces se alzaban "... va trepando por el río la luna de los amantes..."


Hay flores en sus labios


Hay un oficio que es el capitán del equipo Ambulantes, el tema es El Churrero. "El churrero tiene una forma de anunciarse que es muy particular. Se anuncia con una corneta. Descubrimos que esa corneta es heredada de generación en generación y que es una artesanía. Nosotros pensamos que la corneta se la compraban en un cotillón, pero no, en realidad la hacen ellos, en manufactura churrera", así hizo su preámbulo Julián. Luego se deshizo en historias entre Rosario y Buenos Aires para detallar cómo se hace esa corneta, cuando hilvanó los hechos completos agregó: “Sería lindo mostrarles ahora esa corneta, pero nos las olvidamos. Me la olvidé yo", deslizó casi en susurros y estallaron las risas. "Tenemos un amigo en Rosario, Uruguayo adoptado rosarino y es Juan Barreto. Él nos prestó esta canción que se llama Churrero”.



Había silencio. 


En el medio del concierto agradecieron el espacio por abrirles las puertas. Julián contó que ya había estado en La Pépinière, hace muchos años atrás. Ahora agradeció a La Felipa Verde y en ese contexto extendió su agradecimiento a Yoshi, a Azul y a su familia. Invitaron a Yoshi para cantar un tema. Interpretaron una canción dedicada a los pochocleros, pochocleras, pororeros, pororeras y todos los derivados. 


“Teníamos muchas ganas de venir”, dice José minutos después de haber terminado el concierto. Julián le había hablado del lugar. “Nosotros disfrutamos mucho de estos formatos así, íntimos, nuestro formato es flexible y disfrutamos mucho hacer cosas juntas. Nos gusta tocar y estar cerca de la gente”, agregó.



Sobre esta formación de Ambulantes José contó que venía registrando que Julián en su repertorio tenía la canción del Churrero. José tenía la canción de Pregón del heladero y así se juntaron. Llevó otras canciones y empezamos a componer en función de la temática. El primer disco está pensado en oficios ambulantes urbanos. En el segundo disco empiezan abrir la jugada y abordan algo de la ruralidad. 


“Los oficios que abordamos están ahí”, dice José y sonríe con una mueca feliz. “Para mí las canciones son retratos. Es una mirada amorosa al entorno. Desde ese lugar están hechas las canciones. Son canciones retrato”, subrayó y sin dudas eso es lo que se abraza en cada canción. “Rosario es el lugar desde donde miramos y es como vemos nuestra vida cotidiana. La temática es transversal no solo a Rosario y al litoral, te diría al continente americano”, concluyó.




Ya casi en el cierre de la velada hubo un invitado más. Fue otro autor y compositor de la zona, Seba Ibarra. Julian lo presentó como "amigazo de la zona. sensei, una referencia siempre marcando por dónde hay que ir en esta vida ambulante musiquera que se pone peludísima a veces. El siempre con una sonrisa está produciendo para la infancia, para adultos jóvenes, adultos mayores, adultos medianos, en familia, con amigos, con temazos, con poesía, con la energía que se necesita para tener constancia en este nuestro oficio musiquero”.


Hay flores en sus labios


"Hagan todos los temas" alzaba la voz el público cuando Julián anunció que iban a dejar algunas canciones afuera. "La intención fue mostrar los dos discos que tenemos", explicó mientras daba las gracias a todos y todas por la escucha, por el silencio y por estar presentes. "Gracias también por confiar en cosas que no son vidrieras. Sobre todo en Ambulantes que es bastante callejero. Habló de un cancionero que tenía para vender al final del concierto, que tiene una introducción de Jorge Fandermole y un dibujo intermedio de Tute. "El objetivo máximo del cancionero es que sea parte de las guitarreadas. Sería como la copa del mundo para nosotros", destacó Julián y la música siguió regando el ambiente. Claro, hubo referencias también para Wilfredo, quien estuvo a cargo del sonido y gracias a quien todo se escuchó muy bien.


Hubo despedidas de pie. El público pidió más. Los músicos volvieron a sus sillas para interpretar el último tema. Antes, soltaron la frase del estribillo para que todos la podamos tararear. Ensayamos. La noche se apagó cuando todos fuimos cantando y meciéndonos en nuestras sillas,"Soy ambulante siempre tirando adelante".






viernes, 6 de marzo de 2026

Licha Bernal: “Exorcicé parte de mis emociones”

 

En la noche del jueves último se inauguró la muestra Ser el río, de la artista chaqueña Licha Bernal. La muestra estará abierta durante un mes en El Vivero, la vidriera de arte del Espacio Mariño. La exposición fue curada por el artista Leo Guardianelli. “La búsqueda de estas transparencias alcanza quizás para ser un espejo del río y del monte. En el río y en el monte nada está cerrado y todo es traslúcido. Cuando estás ahí todo el tiempo estás viendo superposiciones de cosas y cosas y cosas que se van y vuelven”, así reflexiona la artista sobre la temática que expone.

 

Por Paulo Ferreyra

 

No preguntamos dónde es la salida. Nos tomamos de su mano y viajamos. Cerca de las 21 del jueves la sala El Vivero del Espacio Mariño estaba a oscuras. La artista Licha Bernal recibía a sus amigos. A su lado, el curador de la muestra Leo Guardianelli también oficiaba de anfitrión junto a Alejandro Vallejos, más conocido como Niño Grulla, coordinador de El Vivero. Soplaba una brisa leve. El clima era agradable. Había música de fondo y bebidas frías que pasaban de mano en mano. Los abrazos y los afectos se multiplicaban. 


 

“Desde que conocí la galería siempre me gustó. Me atrapan las propuestas artísticas que ahí tienen lugar. Pensé que el espacio era para emergentes o para artistas más jóvenes. Cada vez que iba al espacio le decía a Alejandro Vallejos, - Yo quiero exponer acá. Me gustaría exponer acá", así comenzó la charla con Licha Bernal.

 

Ella es de Resistencia, Chaco. Es artista plástica, muralista y docente de artes visuales. Cursó la licenciatura de Artes Visuales del IUNA y los Seminarios de Posgrado de Arte Textil y Textil Gráfico del IUNA. Durante años equilibró su producción con el dictado de clases de grabado y muralismo en el Instituto Superior del Profesorado de Enseñanza Artística Bellas Artes Alfredo Pertile de Resistencia. Ha viajado por el país y el exterior haciendo murales y llevando su obra.

 

Búsqueda constante

 

Licha ha hecho murales en distintos puntos del país y en el exterior. Se mueve de forma permanente entre el muralismo, el dibujo y el grabado. Su obra personal es una búsqueda permanente por traer nuevos conceptos y explorar distintos lenguajes. Hace un año atrás estaba produciendo estas obras de grabado en textil. Así comenzó a imaginarse que podían ser exhibidas en El Vivero.

 

La artista trabajó con telas estampadas en grabado. La tela es translúcida. Así que imaginó potenciar su muestra en un espacio transparencia como El Vivero, donde hay mucho vidrio, hay luz natural y luz artificial en el patio, donde incluso las obras podrían generar movimiento con la circulación del público.

Leo Guardianelli, Alejandro Vallejos y Licha Bernal

 

El año pasado Alejandro le sugirió que se presente a la convocatoria de la galería. Así lo hizo con la asistencia del curador de la muestra, Leo Guardianelli. Hubo en el medio varias reuniones con Leo y así presentaron el proyecto. “Un día me llama Leo y me dice "quedaste. Les gustó la propuesta. Pero la fecha disponible es la primera semana de marzo”, recordó Licha ese momento de alegría y felicidad. Desde aquel día comenzó a producir más obras y muchas quedaron afuera.

 

“Con muy buen criterio Leo decidió que obras mostramos. Cuando hicimos el montaje me encantó como quedaron las obras”, destacó Licha. Por su parte, en la inauguración de la muestra Leo Guardianelli destacó que “las obras son hermosas pero más que hermosas, las obras son experiencias. Las obras nos permiten mirar muchas cosas al mismo tiempo y sentir esas cosas. La mirada aquí será activa. Es imposible ser un observador pasivo en esta muestra”, destacó el artista y curador.

 

Leo en su reflexión sobre la obra de Licha Bernal fue más allá de todo. Puso en escena un ejemplo, si miramos el cuadro El jardín de las delicias de El Bosco no podemos abarcar toda la obra en una sola mirada. Aquí con las obras de Licha Bernal sucede lo mismo. Nadie puede abarcar todo en una sola mirada. Hay que detenerse y mirar con atención para generar una construcción propia. Nunca se termina de ver estas obras. Eso le sucedió a él, me sucedió a mí y a muchos de quienes estuvimos en la inauguración de la muestra.

 

Conexión con el río

 

De dónde viene esta temática central del río, Licha cuenta que la obra habla de su conexión con el monte y el río. Hace canotaje. Toda la vida se iba a pescar con su papá y siempre anduvo por el monte. Para ella ese paisaje es una extensión de su horizonte de vida, monte y río.


 

“Cuando viajo extraño el río y del monte”, comentó. “No pesco pero sí transito al río. Toda la obra está referida a eso, a mi mirada de lo que me pasa a mí con el monte y el río, esa alegría extraña que te da río. Una alegría silenciosa. Eso es lo que me pasa. Observo el reflejo que me devuelve el agua, miro los troncos, los pájaros, los colores cómo van cambiando con la mañana, la siesta, la tarde, la noche o cuando salimos a remar. Cuando salís en un horario y volvés en otro te encontrás con otro río, entonces, el paisaje de ida no es el mismo que el paisaje de vuelta. Incluso escribí un pequeño texto que habla sobre el río y ahí hablo de ser navegante boyeurista”.

 

El público en esta muestra se va encontrar con grabados en linóleo Son un montón de matrices de grabados sueltas, imágenes en matriz, árboles, pájaros, yuyos, flores, hormigas, espinas, texturas, río, ondas de río, raíces, tronco, un montón de pájaros, sapitos, libélulas, por ahí hay un montón de bichitos y también están como escondidos los mbigua. Son todas de una serie de matrices que están estampadas sobre telas. Las telas son telas fibradas extremadamente fina, que es una tela parecida a una gaza pero no es gaza. Es una tela fibrada sintética que se usa en construcción. Esta tela le permitió a la artista generar esa translucidez que tienen las obras. Hay obras colgadas desde el techo y hay obras que están colgadas en la pared. Hay obras de diferentes tamaños.

 

Todo está superpuesto. “La idea es que cuando vos entres a El Vivero tengas un pequeño recorrido sinuoso, que vayas serpenteando las obras. Armamos superposiciones de las telas para que sí o sí hagas de esa forma la entrada y el recorrido. Haces el recorrido desde afuera también. La idea de la muestra es que el monte te envuelva y te tengas que mover caminando de manera sinuosa”, explicó Licha.



“Me muevo mucho dentro del arte”


“Mi obra personal es una búsqueda permanente. Los materiales me van generando una necesidad de experimentar”, comentó Licha. En el 2019 hizo una muestra bajo el título de Huellas en el Museo Provincial de Bellas Artes deCorrientes. Ahí había experimentado el grabado sobre diferentes soportes, sobre vidrio, sobre jabón y papel. Había usado una especie de papel que era translúcido y para ella ese fue el puntapié de su búsqueda.

 

“Así fue como empecé a buscar, a buscar, a buscar y buscar hasta que encontré este nuevo material. Las telas o el papel de arroz incluso me permiten expandir estas obras traslúcidas”, describió. “Ahora estoy con otras cosas también como aluminio y plástico. Me muevo mucho dentro del arte”.


 

Licha Bernal vive el río. Hace canotaje. Recolecta cosas del río como troncos, plumas, texturas o cositas que encuentra en la superficie. Mientras saluda a las amigas y a los amigos que se acercan, hay fotos y más fotos. En medio de esos flash – en un abrir y cerrar de ojos nos quedamos solos. Ahí susurra, “me encuentro y me veo en esas obras. Tengo procesos largos y cuando las obras salen a la luz yo me veo en ellos. Aquí me veo en cada micro escena porque las viví. En esta muestra exorcicé parte de mis emociones. Solo me falta el olor del río pero todo lo demás está logrado”, destacó.

 

El poema de Juan L. Ortiz dice “Fui al río, y lo sentía /// cerca de mí, enfrente de mí. /// Las ramas tenían voces”. Licha Bernal siente y vive el río. Para ella el monte en torno al río está vivo, “cuando estás ahí todo el tiempo ves superposiciones de cosas y cosas y cosas y cosas que se van y vienen. De repente allá en el fondo hay un rojo que es el detonante de algo. Puede ser alguna basura tirada o puede ser alguna hoja roja o algún árbol florecido”.

 

Estas obras traslúcidas de Licha Bernal son una extensión de ese río que besa las costas del monte y de las ciudades del litoral argentino. Puedes ver la superposición de la naturaleza y el mundo animal. El monte y el río corren por los ojos de los visitantes. Te tocan. Los senderos se encienden en movimientos gráciles que son imposibles de comprender, hay que dejarse conmover y sentir. La única red que puede atrapar un pájaro sin quitarle la voz y la libertad es la música. La red que puede atrapar al monte y al río sin quitarles su potencia y su transparencia es el arte. Bienvenidas las obras etéreas de Licha Bernal.


 


jueves, 26 de febrero de 2026

Comenzó la novena cosecha de algodón agroecológico en Chaco




En Pampa del Indio, La Leonesa, Las Palmas y en sus zonas de influencia de la provincia del Chaco comenzó hace pocas semanas atrás la novena cosecha de algodón agroecológico. Regino Altamirano, de la Asociación de Pequeños Productores del Chaco comentó cómo están viviendo este inicio de cosecha. Además, habló sobre la producción de hortalizas que fueron muy buenas. Las altas temperaturas - con más de 30 a 35 grados en la región - están haciendo difícil el trabajo del campo.


Por Paulo Ferreyra


“Nosotros estamos en parte bien y en parte la estamos peleando. En la producción de hortalizas y de maíz nos fue muy bien. En cuanto a la cosecha del algodón estamos un poco complicados”, expresó Regino. Él había ido a Pampa del Indio y entonces iba a tener señal con el teléfono. Hablamos. Hace pausas. El desasosiego del tiempo que nos toca parece vivir también en su voz.



Las y los colonos que están bajo la órbita de la Asociación de Pequeños Productores del Chaco tuvieron un excelente año en la producción de hortalizas. Sin embargo, todo lo producido solo alcanzó para ser comercializado en el mercado local. Más precisamente en el mercado popular de Pampa del Indio. Ahí se vendió algo de la producción porque la mayoría de la producción quedó para autoconsumo. 


“Si bien fue una buena producción en calidad no fue así en cantidad. Esto nos limitó a salir a comercializar afuera”, agregó Regino. Este año produjeron zapallo, melón, sandía, en los espacios de tierra que tiene cada productor pudo sembrar y pudo aprovechar lo que sembró. “Eso es más que importante para nosotros”, sostuvo.



La agricultura familiar y los pequeños productores para comercializar sus productos tienen el gran problema del transporte. No cuentan con transporte. No tienen ningún vehículo propio. Por ello, aún a sabiendas de que sus hortalizas son de calidad y que podrían venderse en la capital chaqueña no tienen cómo transportar las hortalizas.

 

Novena campaña de algodón agroecológico

 

Hace una semana atrás empezó la cosecha de algodón. La primera fue la del 2017/18 con las familias que multiplicaron las semillas y en el 2020 se firmó el Convenio con la APPCh. Con lo producido en esa primer campaña se cosechó 300 kilos de algodón en bruto, llegaron a hilar, hacer telas y prendas, todo en la provincia (100% Chaco), así amplificó la información desde la Red de Salud Popular "Doctor Ramón Carrillo".


Todos los que sembraron algodón agroecológico ya comenzaron a cosechar. Si bien cuentan que esta campaña no es lo que esperaban, por dos cuestiones, el tema climático y el tema de apoyo del estado. El año pasado de alguna manera tuvieron apoyo del estado y ahora eso ya no sucede.



“Nuestros productores - explica Regino Altamirano - en algunas partes están vinculados a los consorcios de servicios rurales que hoy están desamparados. Hace dos años que viene enflaqueciendo y ahora está totalmente flaco. Al quedarse desamparados el productor por ejemplo no tiene como enviar a que hagan los laboreos en el campo”.


Esa es la novena campaña de algodón agroecológico. Hay un vaivén en cuanto a la producción. Hay registros en la zona de Castelli que dan cuenta que tres productores en el 2025 no sembraron algodón. Pero hay productores qom de Pampa del Indio que el año pasado no sembraron y este año decidieron sembrar. En La Leonesa y Las Palmas también hay productores que no pudieron sembrar pero en otros lugares sí sembraron. 


Es decir, pese a las bajas en algunos lugares si hablamos de proporciones de campos sembrados se sigue sembrando el mismo porcentaje del año pasado. Quizás a nivel rinde de la cosecha no será el mismo porque hoy el factor del clima incide mucho. “Para nosotros es importante seguir produciendo algodón agroecológico - manifestó REgino -  Valoramos además el esfuerzo de cada pequeño productor”.



La cosecha de algodón se llevará a cabo hasta mediados de mayo o junio, quizás julio. Todo dependerá de las plantas. Después hay que desmotar para obtener la semillas, eso lo hacen en el Inta de Sáenz Peña. En cambio, para obtener la fibra de algodón tienen que contratar una desmotadora privada. Si bien en su momento se adquirió una pequeña desmotadora, esta tuvo un problema técnico y por ello deben contratar una privada. 



Apoyos 


Regino comentó que cuentan para el traslado del algodón que están cosechando. El apoyo llega de las municipalidades de Pampa del Indio, Juan José Castelli y Las Palmas. Pero el gran apoyo del estado estado provincial o nacional para el campo está ausente. 


“En líneas generales sabemos que cada uno tiene su línea política y a veces para los gobiernos de derecha la agricultura familiar no existe”, reflexiona Regino. “A ellos no les interesa el sacrificio que hace la gente que trabaja en el campo, aguantando y defendiendo el campo. Nosotros cuidamos la naturaleza y el medio ambiente. Producimos alimentos sin agrotóxicos. Nosotros valoramos estas cosas y sabemos que a los gobiernos de derecha eso no les interesa. Entonces, hoy no crean políticas para protegernos sino lo contrario, políticas para destruirnos y desalentarnos”.




viernes, 20 de febrero de 2026

María Fernanda Ampuero: “Recomendar libros es una cosa urgente y hermosa en este tiempo”


La escritora ecuatoriana realizó una curaduría especial de lecturas en el segundo semestre del 2025. En esta entrevista cuenta cuáles fueron y cuáles son sus temas de interés, las escritoras contemporáneas que está leyendo y lo que significa para ella recomendar libros. “El formato de ser libreras por un día me parece que es algo que deberíamos hacer más de seguido. Nosotras estamos todo el tiempo leyendo. A mí me sirvió para compartir amores, amores lectores, amores por libros y amores por autoras. Hay gente brillantísima a la que hay que seguirle la pista”, afirmó. Niñez, adolescencia y maternidad, son algunos de los temas que abordamos en la charla. Claro, aprovechamos para hablar también de Visceral, uno de sus libros más importantes publicado en el último tiempo.


Por Paulo Ferreyra


Hay múltiples formas para llegar a un libro. Por ejemplo, seguir las recomendaciones de María José Navia (Chile) o de Flavia Pittella (Argentina), entre muchas otras influencers que hoy nos hablan de libros en redes sociales. También hay varios Clubes de Lecturas, uno de ellos es Escape a Plutón. Tienen tres tipos de suscripciones al mes, una de ellas es la suscripción Nave que ha sido curada por grandes escritores y escritoras como Alejandro Zambra, Gabriela Cabezón Cámara, Claudia Piñeiro, entre otros.

 

En el segundo semestre del 2025 la curadora de la suscripción Nave fue María Fernanda Ampuero. La escritora y periodista ecuatoriana es autora de los libros Sacrificios humanos, Pelea de gallos y el más reciente, Visceral. Ella es una de las grandes referentes de la literatura latinoamericana. Es una lectora voraz y gracias a sus recomendaciones los suscriptores vivimos seis meses increíbles de lecturas. Su selección fue bajo el título de Las furias. Hace una semanas atrás hablamos por teléfono y contó cómo fue su experiencia, qué la movió a escoger cada libro y claro, también hablamos de Visceral.

  

— ¿Qué significó para vos ser la curadora de este escape a plutón?

— Fue hermosísimo este trabajo. Además, vi las curadurías de escritores y escritoras que habían pasado por el club y son personas que admiro mucho. Los videos eran muy naturales y eso me pareció que era un espacio de paz. En medio de todo lo que vivimos en el mundo, ver a autores y autoras recomendar libros a otras personas es muy bueno.  

Siempre que hablas de tu obra hay un elemento un poco tensionante. Porque cuando se hace eso hay una responsabilidad de explicarte a ti misma. Pero hablar de lo que te apasiona es algo muy hermoso. Me encantó el formato. Me encantó la propuesta y me encantó la frescura. Además, recomendé los libros que fueron y siguen siendo importantes para mí.

Las personas que han sido parte de este proyecto somos lectoras en primer lugar. El hecho de que podamos hablar un poquito de esos libros, que podamos ser como una especie de libreras, con palabras cándidas, tranquilas y nada académicas, simplemente contar por qué nos gustó un libro es hermoso. Recomendar libros es una cosa urgente y hermosa en este tiempo.

Recomendar libros me parece que es algo que deberíamos hacer un poco más seguido. Nosotros y nosotras estamos todo el tiempo leyendo. A mí me sirvió para compartir amores, amores lectores, amores por libros y amores por autoras. Hay gente brillantísima a la que hay que seguirle la pista.

Parte de los libros que seleccionó María Fernanda para Escape a Plutón. 

  — En ese sentido - en ese seguirle la pista - todas las autoras que recomendaste están vivas y algunas con primeras publicaciones en novela muy potentes.

 — Mis recomendaciones fueron de gente viva, de gente joven, gente a la que hay que seguirle la pista si no la conocías. Eso me parece una posibilidad muy bonita. Veo a veces cuando en una feria a la gente le preguntan qué está leyendo y hablan de escritores lejanos o que están muertos. Hay una pose en esas recomendaciones. En mi caso, hace rato que rompí con la academia y en verdad me interesa que la gente recomiende cosas que entienda y que disfrute. Me parece importante abrir camino. 

 — Las Furias se tituló la colección de libros que recomendaste, ¿por qué?

 — Creo que las lecturas que en general me han marcado y que me han hecho la persona que soy tenían un elemento de furia. Pienso en un libro como El fantasma de Canterville, que fue un libro muy importante para mí de pequeña. El fantasma está furioso porque no se lo respeta, porque no logra su cometido en la vida que es asustar a la gente. Está furioso porque se lo toman como una burla o como un hazme reír. Ese ser que debería dar miedo de pronto se convierte en algo molesto y ridiculizable. Pienso en otros libros, El extranjero de Albert Camus o Claus y Lucas Agota Kristof, son libros importantes que tienen elementos de bronca en los personajes.

Siento que la furia es un motivo literario que para mí siempre es muy importante. Probablemente porque soy una mujer ecuatoriana nacida en los ´70. A nosotras nos enseñaron que tenemos que manifestar un rango muy limitado de emociones. En ese contexto no podemos manifestar nuestra furia. 

Sin embargo, desde un tiempo a esta parte hay un montón de mujeres que han encontrado en la furia, en la furia directa y en la furia asesina un canal de expresión. No me refiero a esa furia contenida y callada, como pesarosa de las mujeres que nos antecedieron. Por ejemplo, Silvia Plath, ahí hay una furia salvaje, latente en esa tristeza y en ese pesar de ella.

Hoy hay mujeres que se quitaron todas las máscaras. Estoy pensando En el cielo de la selva, un libro furibundo que no se guarda nada, que la selva es un personaje femenino y es caníbal. Pienso en Mónica Ojeda, una escritora que tiene no solamente en el tema sino en el lenguaje una exploración furiosa de maneras de decir lo que siempre se ha dicho y que suene nuevo.

 

“La niñez es el momento definitorio”

Los libros que recomendó María Fernanda Ampuero trataron de niños, niñas e infancia. “La niñez es el momento definitorio. Es el momento en el que el ser se convierte en una cosa o en otra. Es el momento en el que los traumas se instauran en las cabezas y te van a perseguir el resto de tu vida”, explicó. 


 

Sus seis libros estuvieron enfocados sobre infancias. Más aún, en niñas y adolescentes. Hace un tiempo María Fernanda publicó la antología Dantescas, cuentos de mujeres que descendieron a los infiernos. Ese libro la acercó a muchas escritoras con las cuales tiene la misma obsesión, son escritoras que abordan el tema de la primera adolescencia y de la niñez como punto de quiebre.

 

Además, cabe aclarar que a María Fernanda como a las escritoras que lee le interesa la maternidad. Tema infinito. “Siempre digo que nos vendieron que los temas universales de la gran literatura universal eran la guerra, la muerte, el ser, ¿no? En cambio, la maternidad no era tama. Yo no he estado en una guerra e imagino que tú tampoco”, me interroga y hace un silencio. Le respondo que no. No he estado en una guerra.

 

“Claro, en cambio, tú y yo hemos sido paridos por alguien”, continúa. “Para bien o para mal, ausente o presente o hiperpresente nos ha marcado y nos marcará todas las relaciones que vamos a tener en nuestra vida. Seamos padres o no. Claro, el tema es que cuando se habla de maternidad se asume que hablamos de nosotras teniendo hijos. Sin embargo, nosotras hablamos de la madre como ser omnipresente en nuestras vidas, tanto hombres como mujeres, tanto si la tenemos como si somos huérfanos”. 

 

Muchas autoras están escribiendo y aún falta por escribirse mucho sobre maternidad. La figura de la madre es inabarcable. Es inabarcable completamente y será una figura central en la literatura. 


 

¿Y si hablamos del 10 %?

 

En sus recomendaciones María Fernanda salió de la obviedad. Los libros que eligió eran nuevos o relativamente nuevos.  “Estas escritoras son importantes para mí”, agregó. “Hay una cosa muy importante aquí y es que estas escritoras están vivas, son jóvenes y el hecho de que se vendan sus libros implica que van a recibir unas regalías que les van a permitir escribir más libros.

 

— Estás hablando de plata.

 

— Directamente. Si. Estoy hablando de plata. Hay autores y autoras que no necesitan plata. Pero las editoriales y las autoras que publican estos libros que recomendé son pequeñas. En el caso de Elaine, no me acuerdo cuál es la editorial en Argentina pero es una editorial independiente. Los libros de Monica Ojeda o de Yuliana Ortiz Ruano. Ellas merecen visibilidad.  Para mí esto es importante. 

 

Estamos vivas. Necesitamos el dinero. Las editoriales también necesitan el dinero y hay que apoyarlas. Hoy hay gente que a través de sus escritos está leyendo el espíritu del tiempo y lo está transformando en literatura. No hay que ser egoístas porque la lectura si algo no es es egoísta. 

 

— Ya que estamos hablando de plata, ¿por qué crees que hay autores y autoras que no debaten sobre este 10 % que les corresponde por derecho de autor o autora?

 

— Fíjate cómo este tema lo tocamos las que no somos éxitos de ventas. Autoras que somos de nichos. Sé que mi literatura no será puesta en un boulevard para anunciar lo nuevo de María Fernanda Ampuero. No soy ese tipo de autoras. 

 

En esta lucha necesitamos las voces de la gente que sí sale en la publicidad de las librerías. Ahí hay un ejercicio de empatía que creo que debería salir de estas personas. Hay autores y autoras que publican en editoriales todopoderosas o monstruosas que han hecho conglomerados de un montón de otras editoriales. 


 

Ahora te pregunto a vos, ¿de qué sirve que María Fernanda Ampuero pida que se suba el porcentaje que reciben los autores y autoras? La pregunta que habría que hacer en realidad es ¿de qué viven las escritoras? Nosotras necesitamos que las escritoras que venden muchos libros aborden estos temas. Además, hay una idea un poco judeocristiana de no mezclar el dinero con el arte, como que es algo impuro, es algo que solo se puede permitir hablar alguien que tiene dinero, qué paradójico.

 

Entonces, ojalá las grandes best sellers miraran para sus compatriotas en Colombia, Argentina, Chile, Perú, en todas partes y digan, "Bueno, voy a abrir este, como dicen en España, voy a abrir este melón y voy a decirle a mi editorial que tiene que subir el porcentaje. Es la única manera de que haya un cambio.

Las escritoras y los escritores no tenemos sindicato. Si miramos la historia, los sindicatos con la revolución obrera consiguieron derechos, vacaciones y horas extras pagas. En soledad no se consigue nada.

Pero lo que vemos es que hay un montón de gente que no quiere hablar. Eso sucede porque están bien económicamente. Yo hablo de estos temas porque quiero que la gente siga escribiendo y quiero que el hecho de dedicarte a la literatura no sea un privilegio. 

Si escribir es un privilegio van a faltar voces de mujeres afro, de mujeres indígenas, de mujeres que vienen de sectores marginalizados o de personas que no han podido acceder a una educación de calidad. Es ridículo el esfuerzo que significa frente al pago que recibes.


Visceral


Después de unos epígrafes, el libro Visceral de María Fernanda comienza así: “Recurro a la literatura / como siempre que no puedo entender algo”. Más adelante agregará, “no tiene idea del esfuerzo que me significa cada cosa, escribir estas palabras, escribir cada palabra. Ser”.  

En el 2024 publicó este libro Visceral. Un libro directo. Es totalmente diferente a sus libros anteriores. En este libro la escritora y periodista se desgaja en cada palabra. En sus páginas es todo lo sincera que se puede ser frente a un espejo, hace todo eso y lo comparte. 

“Siempre que lanzas un libro hay mucho miedo. Tengo además el síndrome de la impostora”, describe y su voz se volvió aún más pausada, reflexiva. 

Ahora que ha pasado el tiempo ella se dio cuenta de que el libro es un bálsamo para mucha gente, para muchos lectores y lectoras sobre todo. Fue y es un libro que abraza.


 

“Encontré lectoras que han sido suficientemente generosas y desprejuiciadas como para poder ver más allá de si es literatura o no es literatura, si este es un libro de memoria o si es crónica. La respuesta de la gente es que no me importa el género. Me importa el texto”, destacó.

La gente que se le acerca a María Fernanda para hablar, los periodistas, las periodistas, los lectores y las lectoras le han dado amor, una ternura y ella los ha recibido y abrazado a todos y todas. 

“Ni en mi más loco sueño imaginé que el resultado iba a ser que la gente se mostrara tan visceral conmigo”, agregó. “Nunca pensé que iba a ser un efecto espejo tan brutal y tan doloroso. Si te das cuenta es un libro de una serie de destrucciones a una niña, formas de destruir a una niña y a una mujer que siguen ocurriendo, que se siguen repitiendo en niñas y mujeres de todas partes del mundo, en distintas sociedades, más desarrolladas, menos desarrolladas pero sigue estando ese dolor casi a flor de piel”. Este libro tiene un apéndice infinito que se extiende en historias de chicas, jovencitas o gente muy mayor, en un taller de lectura conoció la historia de una señora de casi 90 años.

María Fernanda en la charla reivindicó su oficio como periodista. Por dos razones, porque nos hace tener los pies sobre la tierra y porque en el oficio perdemos toda pretensión de ínfulas. “En periodismo hemos visto demasiadas cosas como para creer o ir detrás del éxito literario. Todo lo que sucedió después de Visceral ha sido mágico, ha sido doloroso como te decía porque certifiqué que sigue pasándole a la gente todo esto y que vivimos rodeados de dolor, disfrazado de vida normal”.

Todo lo que está pasando con la publicación de su libro ella se muestra agradecida. “Estoy agradecida porque a pesar de mi síndrome de la impostora, mis ángeles que son mi editor y mi agente insistieron que este era un libro importante y que era un libro que yo tenía que publicar. Les agradezco a ellos porque creen más en mí a veces más que yo misma. Tú no sabes lo inmenso que es cuando alguien destina su dinero que gana con mucho esfuerzo a comprar una cosa que hiciste tú”, cerró.

María Fernanda Ampuero hizo un libro distinto. Realizó una curaduría de lectura única. Puso en escena el mapa literario del centro al sur de América. Los libros son compañía y gracias a ella tenemos buena compañía por delante.