Este sábado 15 de agosto se realiza el Azul Fest Chaco. Es una competencia de acrobacias aéreas en tela, trapecio y lira. Esta es la instancia regional que clasifica al mundial. Daiana Yacuzzi es chaqueña y ha sido cuatro veces campeona mundial. Ahora es la representante del Azul Fest, compite, es instructora y madre de dos niñas que también compiten. Hablamos acá sobre el trabajo físico y psíquico, de su trayectoria, de los miedos y de las emociones. “La emoción aquí tiene que estar presente.
El hecho de elegir un personaje, caracterizarlo, dejar que te ilumine y disfrutar del momento. Hay que ir enfocado en que uno no va a ganar sino que va a dar lo mejor de sí mismo y a deleitarse. Después la medalla puede llegar por añadidura”. Como si fuera poco, también adelantó cuál será su personaje este año.
Por Paulo Ferreyra
Hay un poema de Walt Whitman que dice / Disfruta del pánico que te provoca / tener la vida por delante. / Vívela intensamente, / Piensa que en ti está el futuro / y encara la tarea con orgullo y sin miedo. Claro, encararlo sin miedo a cinco o seis metros del piso parece más difícil aún y sin embargo ahí están, los acróbatas aéreos dibujando figuras y encarnando personajes.
A la ciudad de Resistencia llegarán acróbatas del interior de la provincia del Chaco, también participan de la provincia de Santa Fe y Corrientes. Daiana Yacuzzi como anfitriona por estos días está abocada a preparar todo para que todos y todas se sientan cómodos y acompañados en este evento.
“El Azul Fest es un evento importante de carácter mundial. El Azul Fest Chaco es regional y clasifica al mundial”, explicó. En la competencia participan 66 países como Tailandia, Egipto, Estados Unidos y muchos más.
Daiana salió cuatro veces campeona mundial. “Es mucho esfuerzo. Es un trabajo continuo tanto físico como mental. La verdad es que si no trabajas mentalmente es muy difícil llegar a competir. En mi caso me demanda mucho esfuerzo porque además de competir soy instructora, mis alumnas compiten y soy mamá, mis dos hijas también compiten”.
Para ella las acrobacias aéreas son una disciplina que abarca tanto la parte deportiva como la parte artística. En la competencia del Azul Fest hay varias variantes y se puede dar un foco más artístico o más deportivo. “Nosotros siempre competimos en lo que es deportivo, porque yo soy muy técnica. En mi escuela siempre competimos desde lo deportivo. Pero de todas formas, el 40% del puntaje en la competencia es artístico”, aclara.
“Este trabajo me lo Dios”
Daiana Yacuzzi comenzó con la acrobacia aérea a los doce años. Lo hizo de la mano de Nahuel Olivera quien tenía la primera escuela en esta disciplina en Resistencia. Ella recuerda que se encendió muy pronto su amor por las telas y desde niña también hacía gimnasia artística.
Hubo un tiempo que recuerda que sus propias compañeras le enseñaban telas. Hace unos años atrás no había profesorado y las formaciones eran casi de boca en boca o de mirar y repetir. Daiana incluso dejó un tiempo y se enfocó en la gimnasia artística hasta que volvió a las telas.
Estudio en Buenos Aires el profesorado. Hace ya varios años atrás cuando viajaba una vez por mes para hacer su formación de manera intensiva. Este año su academia Allegria Acrobacia Aérea ya está cumpliendo diez años de trayectoria. Hace unos días describió su espacio como el lugar donde anida la pasión por el movimiento, por enseñar, por crecer y por hacer que cada persona se anime a ir un poquito más allá.
“Acrobacias aéreas es una disciplina”
— ¿Hacer telas es un trabajo físico y psíquico?
— Totalmente, como todo deporte lleva mucho mucho enfoque mental. Uno tiene que estar muy enfocado porque si no realmente te supera el contexto. En estos días previos a la competencia en la academia todas las chicas están más tensas. El clima no está ayudando mucho. Muchas sienten que no van a llegar, que no van a poder y ahí es donde hay que enfocarse - el trabajo psíquico. Hay que ir enfocado en que uno no va a ganar sino que va a dar lo mejor de sí mismo y a deleitarse. Después la medalla puede llegar por añadidura.
— ¿Cómo se hace con los miedos en las telas?
— Los miedos siempre están. Como profesora que desde los 12 años hago y ahora tengo 33 años sigo teniendo miedo. Pero los miedos se superan. Se superan y se trabaja para seguir adelante. Según la personalidad de cada atleta uno va avanzando. Los miedos hay que superarlos porque sino los miedos se convierten en un techo o un límite en las acrobacias aéreas. En realidad el miedo es un techo en cualquier disciplina.
Hay que aclarar que en las telas siempre se va un poco. Cuando comienzas las primeras clases subís con nudito. De a poco se va subiendo en los primeros escapes donde uno está más atado, más sujeto y después ya avanzas con el tiempo. Según cada atleta va subiendo de nivel hasta llegar, por ejemplo, al regrip, que es cuando uno se suelta en la tela y que da en el aire hasta volver a tomar las telas.
— ¿Hoy se profesionalizó el campo?
— Hoy los instructores tenemos muchas herramientas. Hay muchísimos profesorados y hay muchísimas competencias. Hay reglamentos. Hay lineamientos en los que se enseñan diferentes técnicas. Además, contamos con las redes donde podemos ver a las rusas que están muy avanzadas y podemos aprender también sus movimientos, sus figuras o sus escapes.
— Hay pocos varones en esta disciplina, ¿tenés unas respuestas de por qué sucede esto?
— Creo que todavía vivimos en una sociedad machista. Se juzga un montón. Había un chico que tenía 17 años que entrenaba conmigo hace unos años. Lo cargaban muchos hasta su propio padre, quien quería que él jugara al fútbol aunque a él le gustaban las telas. Ahora en la academia tengo un solo varón y me cuenta que también lo molestan porque hace acrobacias aéreas. Vivimos en una sociedad que juzga mucho. Esta es una disciplina abierta para todos.
La emoción adentro
Úrsula o Beetlejuice son algunos de los personajes que ha encarnado Daiana Yacuzzi. “La emoción es la base - decía un poeta - es la posibilidad que tenemos de ser singulares”. A ello Daiana agrega, “la emoción aquí tiene que estar presente. El hecho de elegir un personaje, caracterizarlo, dejar que te ilumine y disfrutar del momento. Hay que ir enfocado en que uno no va a ganar sino que va a dar lo mejor de sí mismo y a deleitarse. Después la medalla puede llegar por añadidura”.
En ese trabajo físico y psíquico que hace Daiana deja que florezca la emoción sin que la domine. “Este año mi presentación será más que emotiva. Dejaré de personificar personajes malos para encarnar a Jesús. El año pasado hice un retiro espiritual y realmente me cambió la vida. Jesús acomodó todo en mi vida. Entonces, quiero hacerle un homenaje y por ello creo que este año la presentación será más que emotiva”. Cerramos la charla y acá vuelven los poemas de Walt Whitman. Soñemos. Porque soñando somos libres. A disfruta del pánico que te provoca / tener la vida por delante.




.jpeg)
.jpeg)
.jpeg)
.jpeg)









.jpeg)





.jpeg)

.jpeg)







