Gisela Gasparri |
El próximo domingo 22 de
diciembre se realizará el show de gala Dream Escape. Los profesores Miguel
Ramírez de Wonder Lang, escuela de
acrobacia aérea y Gisela Gasparri, de 8
Tiempo Danza, mostrarán junto a sus alumnos y alumnas lo que trabajaron
durante el año. La cita será en Equilibrio Gym, Juan Ramón Vidal 1735 a las
19.30, Corrientes.
La poeta Raquel Beck
escribió alguna vez / Dejarse caer /
conscientemente, / esparcir pedazos sin miedo. / Todo esto traje, / todo esto
dejé ir. / Todo esto ahora te pertenece: / te lo regalé. La idea de romper
el miedo o convivir con él para lanzarse a la vida con todo el cuerpo es lo que
se vive en esta experiencia que proponen los profesores Miguel y Gisela.
Se viene Dream Escape
Hace un año atrás
trabajaron juntos y armaron la muestra Alicia
en el país de las maravillas. Este año la propuesta sigue una misma línea –
contar una historia a través de la danza y de las acrobacias aéreas. Ahora la
propuesta es Dream Escape.
Con más de veinte
artistas en escena se proponen narrar una historia. La narración comenzará con
un niño que se acuesta a dormir. El sueño al comienzo lo lleva por paisajes
bellos. Pero hay una irrupción donde el idilio se volverá oscuro y el sueño se
convertirá en pesadilla. En ese trance es donde este niño quiere comenzar a
escapar, de ahí el título de la muestra Dream Escape. Ahora bien, ¿podrá con la
ayuda de los personajes de sus sueños salir de la pesadilla? Entre danza aérea
y ballet la historia se tejerá de movimientos y música.
“La intención es mostrar
lo que hicimos y lo que estuvimos trabajando durante todo el año”, describió
Gisela. “Siempre esta es la parte más divertida, donde en mi caso las niñas se
comprometen un montón con su personajes y se vuelve muy llevadero los ensayos.
El montaje y el trabajo que estamos haciendo hasta el día de la muestra nos
colman de adrenalina, anhelo y fantasía”. En esta oportunidad serán quince
alumnas de la escuela 8 tiempos danza,
quienes hacen diferentes personajes y entran en escenas con distintos trajes,
lo cual significa todo un desafío a la hora de cambiarse y calzarse un traje
distinto.
Por su parte, el profesor Miguel Ramírez agrega que el título de la muestra vino antes que la trama. "Sucede que cuando tenemos pesadillas queremos despertarnos o nos aferramos a la idea de que podemos salir de ese lugar donde estamos. En la gala pasará esto, un chico se acuesta a dormir y tiene sueños. Sus sueños tienen cosas buenas pero también sus costados malos, por ejemplo, está el unicornio y está el caballo malo", así adelanta parte de la trama que podrá apreciarse el próximo domingo 22 de diciembre a las 19.30.
Miguel Ramírez |
Miquel, como profesor de
acrobacias aéreas agregó que el criterio para escoger qué figura harán sus alumnos
se relaciona con sus capacidades. Cada alumno y cada alumna son diferentes. "Me ocupo de ver sus fortalezas y hacer
foco en ese lugar. Desde ese lugar imagino que cada uno y cada una quiere lucir
lo que mejor le sale", describió.
Tuvo en algún momento una alumna que no quería hacer nuevas figuras. Se
aferraba hacer las que ya sabía y le salían bien. Ahí él intervino porque
explica que en todo crecimiento hay cosas que no salen bien o que cuestan
hacer, crecer implica enfrentar desafíos. Además Miguel agrega que en las
clases observa quien tiene fuerza, flexibilidad, coordinación y memoria, quien
tiene oído musical porque eso también es importante a la hora de armar una
coreografía. "Me fijo en las fortaleza de cada uno y busco llevar eso al
máximo", subrayó.
“Hay una magia rara
cuando estas arriba haciendo lo que queras con la tela, en el trap, en el aro o
como ahora en el candelabro. Hacer estas cosas es lo más parecido a volar.
Nosotros lo podemos hacer, nosotros estamos en el aire haciendo cosas lindas y
es algo hermoso”, afirmó Miguel y su voz llega pletórica de sueños, alegría,
ansiedad también.
La emoción entra en juego
Gisela Gasparri hace más
de veinte años que hace danza. Bailó casi todos los estilos, sonríe cuando lo
cuenta porque está tentada de decir “todos los estilos”. Pero luego vuelve
sobre sus palabras y cuenta que aun le faltan algunos, “tengo tiempo para
incursionar en esos estilos que me falta”, aclara y por un instante sus ojos se
vuelven de arroz y la mueca de sus labios revela felicidad.
A las acrobacias aéreas
cuenta que llegó ya de grande, hace más o menos cuatro años. Si bien se
interrumpió por diferentes motivos, entre ellos por la pandemia, recién en los
dos últimos años lo está haciendo de manera sostenida.
“Hacer acrobacias aéreas es un desafío físico y psíquico. Me gusta mucho hacerlo. Aquí lo emocional entra en juego porque al ser algo tan complejo esta disciplina requiere de mucha destreza. Siempre aparecen las dificultades a nivel emocional, cuando pensás que no llegas o que es difícil hacer determinada figura sobre la tela. Esta disciplina te fortalece en todos los sentidos”, afirma y tras la charla sube a la tela, es una gacela abriendo sus brazos, sus piernas y su cuerpo se entrelaza en las alturas. La muestra que están tejiendo con Miguel también es una invitación a romper un nido y echar a volar la imaginación.
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