Hoy es el día mundial de la poesía. En esta charla con el poeta Franco Rivero hablamos de la escritura, la poesía y la ternura. Aun cuando creció en un entorno violento, sostiene que la ternura es su resguardo, “un gesto que conservo de cierta inocencia”.
Por Paulo Ferreyra
"Para mí, escribir y vivir no son cosas separadas. Para
mi están completamente juntos. No es que necesite un tiempo o un espacio para
escribir. Puedo estar en un stand vendiendo cacerolas y correrme para dar un
taller de poesía. Después volver al stand para seguir vendiendo. Puedo estar
vendiendo cacerolas y puedo seguir con el poema que estoy trabajando en mi
cabeza mientras le atiendo a gente que me dice que estamos muy bien económicamente,
como si fuera poco te arroja que Milei es el mejor presidente de la historia.
Insisto, no separo la vida de la escritura. Cuando camino, cuando piso, piso
escribiendo".
— “¿Cuándo vas a
empezar a grabar?”
Me pregunta Franco en un tono de voz amable, dulce, delicado.
Igual me intimida un poco. Mientas tanto sobre la mesa el aparato ya parpadea
su luz roja.
Franco Rivero vive en Ituzaingó. Está rodeado por sus perros
y sus gatos. Es profesor de Lengua y Literatura pero en la provincia de
Corrientes no lo dejan ejercer. Hace tres años que no puede ejercer la
docencia. Es además licenciado en Letras y también hizo un doctorado en
Semiótica. Desde hace un año vende ollas y productos Essen. Ha publicado los
libros Situación desbridamiento; Vos ahora voz; Nudo de agua en el viento; Usted
no viaja asegurado (Segundo Premio del Fondo Nacional de las Artes 2016); y Disminuya
la velocidad (Primer premio Género Poesía en el Concurso de Letras del
Fondo Nacional de las Artes 2018). Guasca
es su más reciente libro.
Tenía preparada algunas preguntas pero las desestimo. La
charla telefónica se reparte entre su cielo que trae de Ituzaingo, nubes
blancas y negras que se distribuyen en un tono que sigue siendo amable, dulce,
delicado.
Hace tiempo en una charla que tuvo Franco con el escritor
Mariano Quirós le reveló parte de cómo es su entorno. Esa entrevista fue cuando
salió el libro Guasca. Ahí Franco contaba cómo es el espacio de violencia de su
barrio, cómo él identificaba qué animal se estaba cocinando por el olor, que las
faenas eran en la cancha de futbol frente a su casa, vecinos que tenían un
carpincho atado con un cable y que con ese mismo cable lo llevan a pasear. La
violencia presente en su existencia desde que tiene memoria.
Aún en ese entorno Franco pisa con ternura y se acerca con
ternura al mundo. "Es un resguardo", explica. "Es un gesto que
conservo de cierta inocencia. Cuando una criatura empieza a tener conciencia
del mundo - lo que le da conciencia del mundo siempre es una violencia - no es
un hecho lindo. Ese es el lugar donde me quedé con la escritura. Desde ahí
puedo atravesar la violencia y seguir entero en mi ternura. Lo puedo hacer
gracias a que tuve conciencia de que podía crear. Escribir te da un nuevo
corazón.
— ¿Cómo es eso?
— A ver, escribir te da un corazón nuevo, esto es lo correcto. Es decir, además del corazón que tenés para vivir te armas de otro corazón con la escritura. Es al mismo tiempo una cagada pero también una entereza. Tenés dos corazones para atravesar el mismo dolor, dos corazones para atravesar la misma alegría, dos corazones para atravesar la misma violencia. El corazón de la escritura es el que te mantiene entero. Ahí nadie te mata.
— ¿y cómo se alimenta
o cómo se sostiene la ternura?
— En mí vida es con muchos animales cerca. Vivo con perros y
gatos. Tuve una lechuza y sapo. Tengo muchas plantas. Tengo una relación
particular con las hormigas. Eso me ocupa la mayor cantidad de la visión y de
la interacción. Mi cabeza está ahí. Si hay algo lindo que tienen los animales
es que no te violentan. El contacto con un animal nunca te violenta, siempre es
armónico y tierno.
Además ya no discuto. No recuerdo cuando fue la última vez
que discutí por algo. Ya no peleo por ninguna idea. Estoy en otro lado. Estoy
en una tercera orilla como decía Alicia
Genovese, ni esta orilla ni la otra, una tercera. Creo que es imposible el
acuerdo. No creo que hablando se entienda la gente. Creo que la palabra está
para dividir, fragmentar, para diferenciar y enfrentar. No sabemos utilizarla
de otra forma.
— Pero el poema está hecho de palabras.
— El poema es la tercera orilla. Literalmente es la tercera
orilla. Podes rehacer todo en ese lugar. Podes incluso presentar lo roto pero
podes presentarlo reparado, porque si siguiera roto no podrías escribir. Ahí la palabra tiene otra oportunidad en el
poema. Se presenta diferente. La palabra en el poema es un tercer lado. La
palabra recupera una dimensión de ficción pura.
— Te llevo a otro plano, en ocasiones hemos escuchado la expresión que
el arte nos salva, si es que nos podemos salvar de algo, ¿la poesía te salva?
— No. No. Si eso fuera cierto este mundo sería otro. No hay
un paper que no arranque con un verso. Siempre lo que aparece ahí es un verso,
la parte de un poema. Pero no te curas con un verso. Por más que sintetice lo
que vas a decir en el paper. Mucho menos con un poema.
La poesía te puede acompañar. Ahora acompañar no es salvar. Es aquí donde vuelvo al comienzo, hay dos corazones. Seguís con el corazón que tiene el dolor. Sentís con el corazón de nuestra especie que parece un bicho educado para la violencia o dirigido a la violencia. Hasta las relaciones más hermosas tiene un trasfondo violento. Es terrible, es como si no pudiéramos habitarnos sin violencia. El otro corazón, el corazón de la escritura acompaña. No reemplaza al otro corazón. Salvar no, acompañar seguro.
"Esto
es poesía"
Recorrí antes de charlar con Franco algunas librerías de las ciudades de Corrientes y Resistencia. En ninguna encontré su más reciente libro, Guasca. Ante la pregunta de porque no estaban sus libros sonríe, se sonroja en los labios y desliza - "esto es poesía Paulo. Hablamos de una tirada de 500 ejemplares en poesía es un montón. Tuve la suerte de que se vendiera todo. Disminuya la velocidad y Usted no viaja reimprimimos, Vos ahora voz reimprimimos y se vendió todo. Pero en el medio falleció la responsable de la editorial Deaca. Hay cosas que no se pueden seguir y en algún momento reimprimiremos. Estamos pensando en un sello editorial nuevo con Nancy Toselli. Sigo pensando en la autopublicación. Me gusta mucho la idea de estar en todo el proceso hasta que el libro salga”.
Este día de la poesía no es ajeno para Franco. "Es como si fuera navidad, año nuevo, son fechas que conozco. Me gusta que la gente hable de poesía. Es bueno que la gente hable del poema en este día y lo festeje. Puedo lidiar mejor con esto que con la navidad".
Mientras habla destella una amorosidad que no alcanzo a transferir o que en vano busco alguna palabra para describir. Este día de la poesía agrega que es mejor que el día de su cumpleaños, "pasé muy pocos cumpleaños buenos. Hasta
ahora pasé muy lindos días de la poesía. De hecho, me enteré del día de la
poesía cuando ya tenía tres libros publicados. Me enteré de este día cuando
comencé tener presencia en el mundo de las redes sociales y la gente me
escribía o me saludaba. Es mejor que un cumpleaños. Pero hay días para todo y
eso está bien. Debe haber el día del cuento o día de la novela. Quizás sea
bueno que haya un día para celebrar cosas amorosas", dice y su voz sigue siendo amable, dulce, delicado.Franco y Nancy, adelantó que entre mate y mate algo nuevo se va a gestar.
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